Euskal Echea

Desde 1904 cultivando un legado de compromiso, educación y unión comunitaria.

En Euskal Echea, el legado de los inmigrantes vascos se transforma en un espacio donde el amor, la caridad y el esfuerzo construyen una historia que honra su fundación y celebra la comunidad.

Euskal Echea Asociación Cultural y de Beneficencia nace en 1904 nucleando a inmigrantes vascos y sus descendientes que tomaron como patria de adopción a la República Argentina. Su deseo era crear una institución humanista que abarcara todas las etapas de la vida: niñez, juventud y ancianidad. Bajo ese noble ideal se adquiere en Llavallol (provincia de Buenos Aires) un terreno en el que se construye un colegio de varones y uno de niñas, así como también un hogar de ancianos.

En la actualidad es una institución mixta con dos sedes: CABA (Chile 2032, CABA) y Llavallol (Av. Antártida Argentina 1910, Llavallol, pcia. de Buenos Aires).

Euskal Echea (la Casa Vasca) fue y es forjada en el amor, la caridad y el trabajo de los inmigrantes vascos, sus hijos y amigos, y mantiene con orgullo una trayectoria que respeta los principios fundacionales y honra a la colectividad que la creó y la sostiene.

Formar personas íntegras, fomentando el respeto, el desarrollo y la responsabilidad social.

Ernesto Juan Berisso | Vice - Presidente Consejo Directivo
Somos Euskal Echea
Sedes
0 +
Cuerpo Docente
360 +
Alumnos Activos
2100 +
Egresados
13950 +
Misión
Que Euskal Echea sea una unidad académica referente, protagonista y transformadora de la realidad por brindar.

 

  • Una formación integral a partir de una visión y una experiencia cristiana y eclesial.
  • Un nivel académico de excelencia.
  • Calidad en la enseñanza de los idiomas.
  • Transmisión de la identidad cultural.
  • Construcción de una auténtica comunidad humana.
Visión
Formar personas íntegras, fomentando el respeto, el desarrollo y la responsabilidad social.

  • Ofrecer una visión integral del hombre, teniendo en cuenta sus dimensiones: biológica, espiritual y trascendente. La escuela es un espacio formador centrado en la totalidad de la persona.
  • Generar una corriente de respeto afectivo entre las partes que componen al hecho educativo, de tal manera que el alumno pueda desarrollar armónicamente su personalidad.
  • Permitir el desarrollo de las capacidades individuales y sociales para lograr la inserción de la persona al medio sociocultural de una manera responsable y solidaria.
  • Brindar herramientas a los alumnos para que puedan interpretar, transformar e insertarse positivamente en la realidad.